Sin duda una de las marcas más conocidas del planeta, pero tiene en ella un detalle que la opaca cada vez más.
Hoy es la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024, por lo que hablar de las olimpiadas será algo que fascinantemente ocurrirá en todos los medios del planeta. Una marca con un posicionamiento tan fuerte, y sobre todo histórico, indudablemente es interesante para analizar desde el punto de vista de la mercadotecnia.

Origen de los Aros Olímpicos
Aunque los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna se realizaron en 1896, fue hasta 1913 que el francés c, el fundador del Comité Olímpico Internacional (COI), diseñó los aros. La primera vez que se presentó el logo fue en durante la celebración de los 20 años del COI en 1914 en el Congreso Olímpico de París. Sin embargo, por la Primer Guerra Mundial, los aros hicieron su primera aparición hasta las Olimpiadas de Amberes de 1920.

Significado de los Aros Olímpicos
Pierre de Coubertin describió de forma fascinante el por qué de los aros y sus respectivos colores.
“Estos cinco anillos representan las cinco partes (continentes) del mundo, ahora conquistadas para la causa del Olimpismo, y dispuestas a aceptar sus fecundas rivalidades. Es más, los colores así combinados reproducen los de todas las naciones sin excepción”.

El minimalismo, el toque perfecto
Si duda, el diseño minimalista de los Aros Olímpicos lo hace fácil de reconocer, fácil de recordar y fácil de replicar. Su diseño sencillo lo hace característico y le ha permitido mantenerse prácticamente sin cambios desde su creación. Menos es más.
¿Por qué el logo de los Juegos Olímpicos es la marca «casi» perfecta?
Con un diseño minimalista, vigencia, alta pregnancia, ¿Qué le impide al logo de los Juegos Olímpicos ser la marca más perfecta jamás creada? La respuesta viene acompañada de la propia historia que ha acompañado a varias de las ediciones de los Juegos Olímpicos.
A lo largo de sus casi 130 años de ediciones en la era moderna, las Olimpiadas se han visto marcadas por sucesos (muchas veces fuera de los propios juegos) que la han manchado en la memoria colectiva.
El ejemplo visual más claro es que este logo perfecto convivió armoniosamente en los juegos de 1936 con otra marca igual de minimalista y muy recordada por el mundo… Y fueron inauguradas por nada más y nada menos que Adolf Hitler.
Fue el propio ministro de propaganda Joseph Goebbels quien vio en los juegos un gran potencial para la propaganda política, además de promocionar la «superioridad de la raza aria» y el potencial de Alemania sobre otras naciones, dando origen así al Medallero Olímpico por naciones que sobrevive hasta el día de hoy.

Otro suceso que se dio de forma paralela a la organización de los Juegos Olímpicos fue el Movimiento Estudiantil y la masacre del 2 de octubre de 1968, que permanece en la memoria colectiva de las y los mexicanos y que dificultan muchas veces recordar las cosas positivas de esas olimpiadas.

Otro hecho histórico ocurrió de nueva cuenta en Alemania. Para Múnich 1972 los alemanes querían dejar a un lado el pasado Nazi para mostrarse como un país moderno, de puertas abiertas y en pro de las libertades. Ese ideal llevó a los organizadores a tener una muy permisiva y débil seguridad para el evento, situación que fue aprovechada por el grupo terrorista Septiembre Negro para asesinar a 11 miembros del Equipo Olímpico Israelí en plena Villa Olímpica tras un fallido plan de rescate por parte de las autoridades alemanas.

Pero no sólo han sido estos eventos históricos los que han ensombrecido la imagen de los Juegos Olímpicos. En años recientes se ha experimentado un fenómeno de falta de oferta de ciudades candidatas para ser sede de los juegos.

Casos como el de Atenas 2004 o Rio 2016 han hecho pensar 2 veces a muchas de las ciudades candidatas si realmente es conveniente ser sede de los juegos, después de la enorme cantidad de recursos que deben destinar para la realización de los juegos, además del reto que representa el mantenimiento de las sedes olímpicas

El reto de París 2024 de reinventar los Juegos Olímpicos
Los Juegos de Los Ángeles 1984 y Barcelona 1992 son referentes de reinvención en la organización de los Juegos Olímpicos; Los Ángeles por su uso de patrocinadores e iniciativa privada para financiar y, sobre todo, obtener ganancias por la organización; Barcelona por usar los juegos en beneficio y desarrollo de la infraestructura de la propia ciudad y su posicionamiento como ciudad global.

Hoy, la ciudad de París quiere convertirse en un referente histórico en cuanto a la organización de los Juegos, pues serán los primeros en los que su inauguración no será en un estadio, sino que se realizará en las principales calles de la ciudad. Además, muchas de las sedes de los juegos son desmontables, para evitar el abandono y deterioro de instalaciones deportivas.

Hoy es la inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024, y solo el tiempo dirá cómo será el legado de estas olimpiadas.
El papel del marketing en los Juegos Olímpicos de París 2024
En las primeras olimpiadas post pandemia, y a 100 años de los Juegos Olímpicos de París 1924, Francia se impuso el gran reto de organizar unas olimpiadas modernas, disruptivas e incluyentes.…
Los Aros Olímpicos son sin duda una de las marcas más famosas del mundo, con mucha historia y significado detrás. Un logo que representa simbolizan la amistad, la solidaridad y la competencia deportiva a nivel internacional. Será interesante ver el desarrollo de una marca tan importante para la cultura de la humanidad en los años que vienen, especialmente en un mundo cada vez más conectado digitalmente, lo que ofrece nuevas oportunidades para ofrecer luz en un mundo cada vez más conflictivo.

José Andrés Cruz Domínguez
José Andrés Cruz Domínguez es un mercadólogo egresado de Universidad Tecmilenio, nacido en la Ciudad de México; es Director…
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