Marketing de Alemania 74: El Mundial como símbolo de unidad

Si México 70 fue la explosión del color, Alemania 74 fue la consolidación del sistema. En un contexto de Guerra Fría, con el fantasma de Hitler y con una nación dividida, el marketing mundialista tuvo que aprender a comunicar unidad a través de minimalismo y la eficiencia alemana.

Imagen recuperada de: BidCurios.

El mundial se celebró en la Alemania Occidental (RFA), pero la sombra de la división era inevitable. En un contexto donde la Guerra Fría estaba en sus momentos más álgidos y el fantasma de Adolfo Hitler «rondando» aún en la memoria colectiva, los alemanes dos años antes en los Juegos Olímpicos de Munich 72 decidieron mostrarse más «relajados» y no mostrar una imagen militar, a tal punto de procurar mínimas medidas de seguridad.

Esto dio como resultado «la masacre de Múnich de 1972″, un ataque terrorista perpetrado por el grupo «Septiembre Negro». Después de ese episodio, los alemanes entendieron que en el Mundial de 1974 para mostrar una cara nueva al mundo no debían descuidar lo más elemental.

En ese contexto, marketing no podía ser solo «fiesta»; debía representar y promover un significado mayor. Fue el mundial donde el fútbol se profesionalizó como industria, entrando de lleno en la era de los grandes patrocinios corporativos.

La Comparsita en la Apertura de Alemania 74 (Representando a Uruguay) -  YouTube
Imagen recuperada de: Cámara Celeste (Youtube)

A diferencia de los «logos» anteriores que eran más ilustrativos para un poster , el de 1974 sentó bases mucho más sólidas para las ediciones futuras de los Mundiales. Una esfera que simula un balón en movimiento (y que también da la ilusión de un sol en el amanecer), acompañada por las letras «WM» (Weltmeisterschaft) y el año de la edición, 74.

Es funcional, sobrio e impecable. Fue diseñado para verse perfectamente tanto en papelería oficial como en las pantallas de televisión.

Camiseta de Alemania, Copa del Mundo 74 - Etsy México
Imagen recuperada de: Etsy.

Tras el éxito comercial de Juanito, Alemania presentó a dos hermanos: Tip y Tap. Representaban a la República Federal de Alemania (RFA, occidental/capitalista) y la República Democrática Alemana (RDA, oriental/comunista), buscando simbolizar ya por aquel entonces el deseo de unidad de un país dividido política y territorialmente.

Imagen recuperada de: Pinterest.

Recibieron sus nombres como referencia al juego tradicional alemán «Tip-Top», donde los capitanes deciden quién gana al poner primero el pie sobre el del otro. Lo interesante es que, por primera vez, la mascota no poseía propiamente símbolos nacionalistas (como un animal representativo en sí o un sombrero tradicional), sino como un símbolo genuino de interacción humana.

Imagen recuperada de: Pinterest.

Un detalle adicional es que uno porta una playera con una «WM» y el otro porta una playera con el «74«, una bonita analogía visual de que «no se puede uno, sin el otro«.

Se mantuvo el diseño de 32 gajos, pero se introdujo el acabado Durlast, que hacía al balón más resistente al agua (clave para el clima alemán).

Además, vimos por primera vez la introducción de, no una ,sino dos variantes del balón oficial del torneo, ambos con el distintivo Durlast. El primero es «Chile Durlast», una versión totalmente blanca que se utilizaba frecuentemente en partidos nocturnos o bajo condiciones climáticas específicas para mejorar la visibilidad.

El segundo es «Apollo Durlast»: Una variante en color naranja o rojizo, diseñada para destacar en terrenos con barro, nieve o condiciones de baja visibilidad.

Imagen recuperada de: @ff_omb

Para el mundial de 1974, la FIFA introdujo un programa de patrocinios más estructurado. Marcas como Coca-Cola, Adidas, Martini y C&A empezaron a aparecer en vallas publicitarias de manera más estratégica, entendiendo que el mundo entero estaba mirando el televisor.

Imagen recuperada de: Spiegel

La sobriedad del diseño alemán y la eficiencia de su sistema visual nos recuerdan que, en el marketing, menos es más cuando el mensaje es claro. Mientras que en Mundiales anteriores la identidad era una suma de esfuerzos aislados, los alemanes demostraron que el éxito de una marca reside en la coherencia de todos sus componentes. Alemania 74 fue el mundial que nos recordó que para que una marca trascienda décadas, la creatividad siempre debe ir acompañada de propósito.

Imagen recuperada de: Fútbol Oblicuo.

Con información de: worldcupballs.info.

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