El marketing de los Mundiales Uruguay 1930 a Inglaterra 1966: La Era del Cuero y El Papel

De la propaganda nacional al nacimiento de una marca global.


Antes de los manuales de identidad y los millones de dólares en patrocinios, el Mundial de Fútbol era una aventura de toque artesanal. En esta primera entrega de nuestro especial por el Mundial 2026, comenzamos viajando a los orígenes: una época donde el marketing no se medía en clics, sino en la calidad del papel de los pósters y el alcance de las ondas de radio.

En sus primeras ediciones, la identidad de un Mundial no tenía un sistema visual complejo como el que vemos hoy. En Uruguay 1930 o Italia 1934, el marketing era propaganda pura.

Sin televisión, el póster oficial era la única forma de vender el evento al mundo. Eran piezas de arte únicas que reflejaban las corrientes estéticas de la época, como el Art-Déco o el Futurismo.

No existía una «marca FIFA». Cada país sede diseñaba su propia imagen con total libertad, lo que otorgaba a cada edición una personalidad irrepetible.

Con el Mundial de Suiza 1954, la FIFA comenzó a entender que el torneo podía ser un producto comercial recurrente.

El balón de cuero de 12 o 18 gajos (como el de nuestra portada) se convirtió en el símbolo representativo del torneo. Marcas locales competían por ser el «balón oficial», aunque aún estábamos lejos de los contratos globales de exclusividad de hoy en día.

Por otro lado, el radio y la televisión permitieron que el marketing de las marcas nacionales se colara en los hogares de otros países y continentes, creando los primeros pasos de una relación duradera; las marcas y el fútbol.

Si hay un año que marca el fin de esta era, es Inglaterra 1966. Aquí, el marketing de los mundiales cambió para siempre gracias a un pequeño león llamado Willie.

World Cup Willie fue el primer experimento de la FIFA para vender productos licenciados. Desde tazas hasta ropa, Willie se convirtió oficialmente en la primera mascota de un mundial de fútbol, demostrando que el Mundial era un negocio que podía vivir más allá de los 90 minutos de juego. Además, Willie al ser un león se convirtió también en el primer animal en convertirse en mascota de un mundial.

Imagen recuperada de: World Collectors Net

1966 cerró, sin saberlo, esa era del «cuero y el papel» que nació con la primera edición de los mundiales en Uruguay 1930 .

Hace ya 60 años, Inglaterra 1966 fue el último mundial donde se utilizó un balón de cuero, mismo que aparecía también en los posters, que aunque hasta la fecha son considerados elementos icónicos de los mundiales, ya no son ese símbolo único representativo de cada mundial; hoy en día ese lugar lo ocupan los logotipos, pero eso se inauguraría en la edición siguiente, México 70.

Imagen recuperada de: FourFourTwo

Imágenes de los posters FIFA recuperados de: FIFA Collect

Deja un comentario